El problema habitual
- Documentación comercial repartida entre el CRM, el correo y carpetas personales de cada comercial.
- Propuestas y contratos que se pierden cuando un comercial cambia de puesto o deja la empresa.
- Dificultad para dar una respuesta completa y rápida cuando un cliente pregunta por un acuerdo anterior.
- Información desactualizada porque cada persona guarda su propia versión de los documentos.
Cómo lo resuelve un gestor documental
- Expediente por cliente: Propuestas, contratos, comunicaciones y facturas en una misma ficha.
- Integración con el CRM: Los documentos se asocian automáticamente al cliente correspondiente.
- Acceso compartido: Cualquier miembro autorizado del equipo accede al histórico completo, no solo quien lo generó.
- Continuidad garantizada: La información del cliente no depende de que una persona concreta siga en la empresa.