El problema habitual
- Albaranes en papel que se traspapelan entre el almacén y administración.
- Discrepancias entre lo pedido, lo recibido y lo facturado que se descubren semanas después.
- Firmas de conformidad de la mercancía que no quedan registradas en ningún sitio.
- Imposibilidad de reclamar a un proveedor sin tener el albarán a mano.
Cómo lo resuelve un gestor documental
- Captura en el momento: El responsable de almacén fotografía o escanea el albarán al recibir la mercancía.
- Vinculación automática: El sistema lo asocia al pedido de compra correspondiente.
- Detección de discrepancias: Si las cantidades no coinciden, se genera un aviso antes de pagar la factura.
- Archivo con trazabilidad: Queda constancia de quién recibió la mercancía y cuándo.